Diatriba

Conversación casual

Ya llegué, amor.
¡Bien, cielo!
Te quiero.
Amor… Quiero hacerte bien, quiero verte feliz. No quiero volver a ver sonrisas tristes, como hoy. Tus penas las siento mías, quiero hacerte mucho bien, quiero estar contigo. 
Te quiero.
Gracias por escucharme tanto.
Por el apoyo.
Las cervezas.
Los abrazos.
Y todo.
Gracias, en serio.
Quiero estar contigo y sentirte cerca.
Me encantas. Quiero sanarte. Quiero hacerte bien.
¿Qué pensaste hoy luego de que te contase todo? No dijiste nada… El resto fue un largo silencio y sé que ibas muy pensativo durante el camino
 
Pensé en lo hermosa que me parecías, en lo mucho que quería tomar tus penas, hacerlas mías, y sanarte, sentí muchas ganas de esconderte en mi pecho y abrigarte, besarte, dormirte en mis brazos. Pensé mucho en cuidarte.
Yo pensé algo similar
Me gustó mucho contarte todo.
Pero, me di cuenta que tenía la esperanza de que me salvaras, me sanaras, hicieses algo que me ayudara a impulsarme para salir del hueco… Creía que podías rescatarme.
Luego, -sí, soy lenta, lo sé…- Caí.
Nadie más que yo puede hacer eso.
Nadie.
¿Al menos puedo estar contigo?
Lo estás.
Y eso me hace bien.
Clara, quiero hacerte bien.
¿Yo te hago bien, Charles?
Me haces muchísimo bien.
A veces temo entregarme demasiado, ser muy evidente y alejarte.
Yo no creo que eso suceda.
Es en serio. Siento que mi cariño podría alejarte.
¿Por qué?
No quiero abrumarte.
Habla conmigo.
Me da miedo abrumarte y que creas que soy un intenso pero, es que quiero esconderme entre tus brazos y verte. Quiero sentirte. Quiero estar contigo y verte dormir. Quiero hacerte bien. Quiero sanarte. Quiero besarte.
Siento que dudas de mi cariño.
Pero es sincero, Clara.
Es puro.
Eres intensísimo, te lo digo todo el día, todos los días. Pero nunca lo creeré de la forma en que lo planteas. Creo que piensas, vives, quieres, respiras, disfrutas, trabajas y andas ¡intensamente! Y tú me lo has dejado más que claro.
No dudo de tu cariño.
Ni un poco.
Si solo pudiera abrazarte y besarte y dormir contigo una vez más, sería feliz. Incluso con el recuerdo de haberlo hecho, ya lo soy.
Tengo ansiedad de ti.
“Si me pides sangre, te la daré, a cambio de una sonrisa”.
Hoy lo sentí, sentí que me querías como yo te he querido todos estos días… por primera vez. “Tuve la sensación de que podía caer dentro de aquellos ojos.”
Realmente te quiero, Clara. Quiero mostrarte cuán bonito puedo querer.
Hace un momento me dijiste que dudo de tu cariño.
¿Crees eso?
A veces lo creo.
¿Quieres saber qué creo yo?
Creo que soy demasiado emocional, tú eres más racional. Creo que tú sabes controlar tus sentimientos y ponerte límites, yo aún no lo consigo. Creo que tú has sido objetivo y claro con tus intenciones y con qué puedes ofrecer, yo no. Porque en este momento, puedo decirte cualquier cosa… pero, sé que no valdrá en absoluto. Sé que no podría limitarme. Sé que le daría rienda suelta. Y te querría más. Y más. Y me entregaría tanto que no podría reponerme. Porque eres de esos, Charles…
 
¿De esos?
Eres de esos que se merecen el amor más intenso, insensato, puro y desesperado.
Sé lo que pasaría. He visto ese escenario en mi mente varias veces.
Y es lo mejor que puedo recibir.
¿Qué pasaría?
Ya no importa… Me quieres. Te quiero. Eso es más de lo que podría pedir.
Clara, Ámbar acaba de llegar, te hablo mañana cuando salga al trabajo. 

¡Feliz noche!


Así de sencillo es.

Así de fácil pueden mentirte.

 
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Libros

Persona normal, Benito Taibo

 

Los sueños son de quien los sueña, y de nadie más

Sobre el libro

El libro en cuestión es uno de aquellos que te hacen experimentar un antes y después de su lectura: extraordinario.

persona normal

Narrado en primera persona. Sebastián, un niño de 12 años, cuenta sus aventuras, juegos y aprendizajes junto a su tío Paco. Esto, luego de que sus padres fallecieran en un accidente de tránsito y lo dejasen a cargo del mismo.

El tío Paco, excéntrico, insubordinado, solitario y sorprendentemente avezado, sumerge a Sebastián en el mundo de la literatura, de la ficción en medio de la realidad y viceversa, de las quimeras, ambiciones y confrontaciones internas. Paco se convierte en el mejor amigo de Sebastián y a pesar de que a ambos les toca lidiar con cantidad de desafíos e inquietudes, a cada situación le sacan provecho: juntos. Esta historia nutre, considerablemente, sobre letras e historia, pero su mayor enseñanza es acerca de la educación emocional.

La gente le tiene muchísimo más miedo a las palabras que a los cañones. Las palabras han hecho revoluciones, puentes, caminos. Han logrado que la gente se enamore o se odie para siempre. Hay palabras grandes como monocotiledónea o gastroenterólogo y pequeñitas pero poderosas como paz. Importantes como justicia, imprescindibles como vida, valiosas como sueño, muy poco significativas como dinero… Lo importante es cómo se usan y qué se quiere decir cuando se usan.

¡Y no se queda allí! Tío Paco le enseña y nos muestra, cómo hacer de nuestras realidades, las más insólitas hazañas.

Ejemplo de esto es cuando convierte la sala de su casa en un bosque improvisado para que su sobrino acampara allí con su novia y amigos ¡y fue fascinante!

Créanme, Sebastián lo cuenta mejor.


Sobre cómo ha influido Persona Normal en mi vida

Vivo en el anexo de una Quinta, en una urbanización costosa de la ciudad, desde hace aproximadamente 7 meses. Los propietarios son una pareja muy grata, afables y jocosos. Generosos como pocos y amantes de todo tipo de arte. Coleccionan en la entrada del garage 3 calaveras que por su apariencia, se deduce que llevan décadas allí.

Una tarde, al coincidir en la entrada del domicilio, pregunté por el origen de las esculturas… ¡su respuesta no pudo ser más divertida! Pues, a su historia, se trata de antiguos jardineros que no hicieron bien su trabajo y recibieron un castigo. Justo están a la entrada del garage, junto al jardín, para incentivar a los nuevos empleados a hacer los mejores arreglos posibles con las plantas. Juro que me reí por un buen rato. Y aunque, probablemente, hayan sido compradas en un black friday años atrás, aunque se trate de un obsequio de viejos amigos que visitaron Venecia o simplemente las hayan encontrado en un basurero, la historia de los jardineros me produce una sonrisa siempre que paso por su lado.

Después de que leí Persona Normal, comprendí que,  podemos hacer lo que queramos con nuestras realidades… Podemos convertir nuestros fracasos en las más épicas travesías, rumbo a la derrota; o el encuentro con unos ojos claros en la estación de metro, en la más apasionada y sufrida historia de amor, la de aquella mirada que no volveremos a encontrar. Persona normal me enseñó a colocarles nombres a esas calaveras, a imaginar todas las posibles muertes y hasta pensar en las plantas que debieron haber dañado ¡y de qué forma! para que les tocara ese paradero.

Persona Normal me enseñó a vivir ¡TAN INTENSAMENTE! A querer con vehemencia, llorar con muchas ganas y aprender de absolutamente todo.

El Tío Paco, me mostró que “Las cicatrices son muy importantes, hay que lucirlas con orgullo, porque cada una, pequeña o grande, cuenta una historia, tan pequeña o grande como quieras.”

Sebastián, por su parte, logró convencerme de que cada quien se va haciendo a sí mismo y encontrando nuevas afinidades, nuevos gustos, nuevas maneras de ver el mundo. Cada canción, cada película vista, cada libro leído te hacen una persona diferente, te determinan… Y Persona Normal, me exhortó a encontrar cómo vivir mis desventuradas o afortunadas experiencias de la forma más extraordinaria posible.

Gracias, Benito.

Benito-Taibo

 

 

Música

Tinta roja, Andrés Calamaro

Tinta Roja es el 9no álbum de estudio del ex-vocalista de Los Rodríguez. Desde que lo escuché por primera vez a mediados de 2015 supe que me quedaría irremediablemente prendada a él y 2 años después, sigo escuchándole con el mismo entusiasmo.

Esta recopilación contiene 10 temas de grandes artistas del Tango y la Milonga, -entre ellos, el máximo exponente del Tango canción Carlos Gardel– versionadas por el ícono del rock argentino Andrés Calamaro.

El día que me quieras -segunda pista de la playlist-, te transporta a aquellos años 30 llenos de romance, con una melodía dulcísima que baila en tus oídos al ritmo de la guitarra flamenca en manos de El Niño Josele y te hace desear, al menos por un instante, haber pertenecido a su época.

Y ¡Florecerá la vida, no existirá el dolor! te expresa con nostalgia. Esas notas, esa calma, esa armónica… La voz de Calamaro en compañía de Montse Cortés llenándose de poesía, casi te hacen creer cada línea escrita por el magnífico Alfredo Le Pera.

El álbum en general, es una obra de arte, digna de sus creadores y del genio que decidió hacerles remake, cada canción es un monumento y juntas, son algo extraordinario.

Esta es mi recomendación musical de la semana, escúchala y comentame qué te ha parecido.

Benditos sean los oídos que se deleiten con esta voz sensual de Calamaro.

Diatriba

La monogamia en tiempos de internet – Español

Es fácil decir que las aplicaciones de citas no son sinceras, que nos hacen objetos y son superficiales.

¡Excelente artículo del NYT!

En tiempos modernos, las relaciones se basan -irónicamente- en que la primera regla es: No relacionarse.

Lee más en el link adjunto.

Matty Healy The 1975 Robbers 2

https://www.nytimes.com/es/2017/05/31/la-monogamia-en-tiempos-de-internet/?mc=adglobal&mcid=facebook&mccr=ES&subid=MC18&subid1=TAFI